
El reciente cierre de la histórica cárcel de Devoto, que alojaba a casi 1.500 detenidos, volvió a encender las alarmas sobre la crisis habitacional en las prisiones del país. Los últimos datos oficiales de septiembre de 2026 revelan que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) aloja a más de 12.300 presos, mientras que en la provincia de Buenos Aires la cifra de personas privadas de la libertad supera las 60.000.
El sistema federal, al límite de su capacidad
El SPF reporta una saturación estructural en sus dependencias debido a un persistente déficit de infraestructura:
• Población actual: 12.301 detenidos.
• Capacidad total: 11.534 plazas distribuidas en 30 establecimientos federales.
• Excedente: Una superpoblación del 6,6%.
Respecto al perfil de los detenidos en el ámbito federal, los varones representan el 91,5% de la población carcelaria, mientras que las mujeres, personas travestis y trans componen el 8,5% restante. En cuanto a su situación legal, el 64,6% cuenta con condena firme, mientras que el porcentaje restante permanece bajo prisión preventiva.
Por tipo de delito, el 50,8% responde ante la Justicia Nacional por causas de robos, abusos y homicidios; en tanto, el 44,3% se encuentra a disposición de la Justicia Federal, principalmente por delitos de narcotráfico, trata de personas y secuestros extorsivos.
Emergencia habitacional en la provincia de Buenos Aires
La situación en el territorio bonaerense muestra niveles de hacinamiento significativamente más críticos que en el orden federal.
La Población en el SPB (Servicio Penitenciario Bonaerense) cuenta con 60.703 detenidos. Registra un incremento interanual del 5,2%.
En tanto, el Censo global de encierro (Informe CPM 2025) contabiliza 63.934 personas privadas de su libertad. Incluye internos en penales, detenidos en comisarías y bajo monitoreo electrónico. Esta situación expone un 116% de superpoblación y duplica la capacidad operativa real de alojamiento en la provincia.
