
El pequeño chaqueño fue el primer paciente en utilizar el nuevo equipo de hemodiálisis pediátrica incorporado al Hospital Universitario Austral gracias a una donación de Valeria Mazza. La nueva tecnología permitirá mejorar la atención de niños con enfermedades renales de todo el país.
Tomás Cáceres Bendersky, un niño oriundo de la provincia del Chaco, protagonizó un momento histórico al convertirse en el primer paciente en utilizar la nueva máquina de hemodiálisis pediátrica incorporada al Hospital Universitario Austral.
El acontecimiento representa un antes y un después para el servicio de Nefrología Infantil de la institución, que ahora cuenta con tecnología especialmente diseñada para brindar una atención más segura y eficiente a niños con enfermedades renales.
La nefróloga Débora Cisnero y la técnica Karina Villarreal rodean a Tomas tras una sesión de hemodiálisis, preparados para alentar a la Selección Argentina.
Tras una larga espera, el servicio de Nefrología Infantil de este importante nosocomio pudo finalmente recibir en sus instalaciones el equipamiento completo para realizar hemodiálisis a niños y niños que se tratan allí.
La puesta en funcionamiento del nuevo equipamiento fue posible gracias a la donación realizada por la reconocida modelo y empresaria argentina Valeria Mazza, madrina del Hospital Austral, quien colaboró para concretar un proyecto largamente esperado por el equipo médico y por las familias de los pacientes.
La incorporación de la máquina permite ofrecer una asistencia acorde a las necesidades específicas de niños y adolescentes que requieren este procedimiento, mejorando la calidad, la seguridad y la precisión de cada tratamiento.
La donación fue recibida por el equipo de Nefrología Pediátrica del Hospital Universitario Austral, encabezado por la jefa del servicio de Nefrología Infantil, doctora Andrea Exeni, junto con las médicas nefrólogas Paula Rigali, Débora Cisnero, Sofía Ferández Berisso y las enfermeras técnicas especializadas Karina Villarreal y Silvina Lumbardini, y el apoyo del jefe UCIP (Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos), Tomás Iolster; profesionales que diariamente acompañan a los niños y sus familias durante el proceso de tratamiento.
Para Tomás y su familia, la jornada tuvo un significado profundamente emotivo. Además de acceder a un equipamiento de última generación que favorecerá su tratamiento, el pequeño quedó ligado para siempre a un hecho histórico para la institución, al convertirse en el primer paciente en inaugurar esta nueva etapa de la nefrología pediátrica.
Más allá de este momento simbólico, la incorporación de la máquina representa una esperanza para muchos otros niños con enfermedades renales crónicas que, podrán continuar con tratamientos especializados con tecnología diseñada específicamente para pacientes pediátricos. Este avance reafirma el compromiso del Hospital Universitario Austral con la innovación médica y la atención integral de los pacientes más pequeños, demostrando además el impacto que puede generar la articulación entre la solidaridad, el compromiso institucional y el trabajo de los profesionales de la salud.
Fuente: DiarioNorte
