
Científicos del Conicet reclaman el monitoreo inmediato de los lagos de origen glaciar ante la posibilidad de inundaciones abruptas. El Concejo Deliberante de la localidad santacruceña solicita un protocolo de contingencia capaz de activarse en apenas 45 minutos.
Una fuerte advertencia de la comunidad científica encendió las alarmas en el sur argentino. Especialistas e investigadores del Conicet alertaron sobre el riesgo inminente de que la villa turística de El Chaltén sufra una inundación repentina provocada por el colapso de un lago glaciar, un fenómeno de dinámicas destructivas asimilable al que recientemente causó estragos en la región del Himalaya, en la frontera entre Nepal y China.
La preocupante advertencia motivó la reacción del Concejo Deliberante local, desde donde se reclama de forma urgente el diseño e implementación de un protocolo de contingencia y evacuación masiva. El plan debe estar diseñado con un nivel de respuesta extremo, estimando que las autoridades locales e institucionales dispondrían de un margen de apenas 45 minutos para actuar y poner a salvo a los pobladores y turistas antes de que la masa de agua golpee la zona urbana.
La física detrás del peligro: lagos e inundaciones abruptas
Los científicos explicaron que, si bien la escala geográfica y volumétrica difiere de la catástrofe asiática —que dejó un saldo de 1.127 muertos y más de 4.850 desaparecidos—, la secuencia física del peligro latente es exactamente la misma. El fenómeno, denominado técnicamente como desbordamiento por colapso de lago glaciar (GLOF, por sus siglas en inglés), se compone de las siguientes fases críticas:
Desprendimiento: El colapso o deslizamiento de una ladera rocosa o de un bloque de hielo cordillerano debido al retroceso glaciar.
Impacto hídrico: La caída del material pesado sobre un cuerpo de agua o laguna de origen glaciar situada en las alturas.
Aluvión y arrastre: El desborde violento del dique natural, desencadenando una descarga abrupta e imparable de agua, lodo, rocas de gran porte, sedimentos y troncos que baja a gran velocidad hacia los valles habitados.
Los geólogos y glaciólogos del Conicet enfatizaron que es indispensable obtener financiamiento y logística para investigar en profundidad y monitorear de forma satelital y terrestre los lagos glaciares que rodean a El Chaltén. La falta de datos actualizados sobre el comportamiento y la presión de estas lagunas de altura impide generar sistemas de alerta temprana eficientes.
Para los expertos, el progresivo aumento de las temperaturas globales aceleró la inestabilidad de las laderas montañosas y las masas de hielo en toda la Patagonia. El Chaltén, al estar asentado en la cuenca de descarga natural de estos sistemas hídricos, requiere pasar de forma inmediata de la observación teórica a la acción preventiva civil, antes de que el riesgo latente se convierta en una tragedia ambiental y humana.
