
La Policía interceptó a dos motociclistas en la intersección de la avenida Marcos Briolini y la Ruta Provincial N° 39. Secuestraron ejemplares de dorado, pacú, surubí, armado y sábalo que violaban las tallas mínimas permitidas por la Ley de Pesca.
En el marco de las tareas de control ambiental y prevención contravencional que se despliegan en el departamento Primero de Mayo, efectivos de la Comisaría de Colonia Benítez desbarataron una importante maniobra de pesca ilegal. El procedimiento se ejecutó durante la noche del viernes en los accesos urbanos, detectándose un cargamento de fauna acuática autóctona que violaba de forma flagrante los parámetros biológicos de captura vigentes en la provincia.
La intervención policial se concretó a las 22:15 horas, cuando las patrullas apostadas en las inmediaciones de la avenida Marcos Briolini y la Ruta Provincial N° 39 detuvieron la marcha de una motocicleta Corven Energy en la que se desplazaban dos hombres mayores de edad. Al realizar la inspección de rutina, los agentes detectaron que los motociclistas arrastraban un carro de mano de estructura de hierro cargado con bolsas plásticas de gran porte de las cuales emanaba un fuerte olor característico.
Al proceder a la apertura de los bultos para el control de recursos naturales, los uniformados constataron que los sujetos transportaban un total de 23 piezas de pescado desprovistas de cualquier tipo de precinto o habilitación, las cuales se encontraban notablemente por debajo de las dimensiones métricas exigidas para garantizar la reproducción y sustentabilidad de la cuenca hídrica.
El conteo del cargamento ilegal arrojó el decomiso de 13 ejemplares de armado y 7 ejemplares de sábalo. Además, 1 ejemplar de dorado, 1 ejemplar de pacú y un trozo de surubí.
Infracción y destino de lo secuestrado
Los efectivos procedieron al secuestro inmediato del carro de hierro y a la incautación de la totalidad de la carga por infracción a la Ley de Pesca N° 1428-R, en concordancia con los lineamientos técnicos establecidos por la Resolución N° 1080/20.
Finalmente, las autoridades policiales dieron intervención formal y directa a la Dirección de Fiscalización Ambiental y a los inspectores de la Brigada Operativa Ambiental (BOA), organismo dependiente de la Secretaría de Ambiente del Chaco. Los peritos de la BOA quedaron a cargo de la destrucción o donación del alimento —según el estado de aptitud bromatológica— y de la confección de las severas actas de multa económica que deberán afrontar los infractores por atentar contra la biodiversidad de los ríos chaqueños.
