
Vecinos, comunidades originarias, profesionales, docentes, científicos y organizaciones ambientales de Resistencia reclaman respuestas inmediatas al gobierno provincial ante la prohibición de acceso al Parque Caraguatá y exigen su recuperación para el uso de toda la comunidad.
El Parque Caraguatá, con 77 hectáreas de bosque nativo, representa el último pulmón verde de Resistencia. “Durante años fue escenario de actividades de educación ambiental, caminatas, observación de aves, restauración ecológica y encuentros con comunidades Qom y Wichí. Hoy, sin embargo, se encuentra cerrado, deteriorado y utilizado como depósito de vehículos y animales secuestrados”, manifestaron.
Según destacaron desde la Organización “Misión Eco”, el Parque Caraguatá es un espacio único porque reúne cuatro ambientes naturales del Chaco: Pastizales, palmeras, humedales, sábanas, monte y bosques de galerías. “Una representación perfecta de la riqueza ambiental chaqueña, donde conviven flora y fauna autóctona que hoy está en riesgo de perderse”, señalaron.
“Esta situación no solo implica la pérdida de biodiversidad y calidad ambiental, sino también un profundo atropello a la memoria cultural y ancestral de nuestra ciudad”, apuntaron.
Desde la organización ambientalista, demandan la declaración inmediata del Parque Caraguatá como Reserva Natural, la apertura del espacio a la comunidad para la educación, la ciencia y la recreación responsable, la restauración y protección de su flora y fauna autóctona y el respeto por el valor cultural y espiritual de este territorio para comunidades Qom y Wichí.
Por otra parte, recordaron que desde hace años vienen presentado proyectos, notas y pedidos formales al Gobierno provincial, solicitando la protección del Caraguatá, sin respuestas hasta el día de hoy.
“El Caraguatá no puede esperar más. Es un patrimonio natural, cultural e histórico que pertenece a todos los chaqueños. El futuro de Resistencia necesita este compromiso”, concluyeron.