
Se trata de «Colincho» y «Negra», dos ejemplares mestizos que se vieron afectados por la fuerte creciente. Tras un intenso despliegue náutico, una fundación local asumió su cuidado integral.
Un nuevo y emotivo capítulo de asistencia en medio de las contingencias ambientales tuvo lugar en la tarde de este lunes en la zona ribereña. En un contexto marcado por las complicaciones logísticas que genera la crecida sostenida del río Paraná, personal especializado de la División Patrulla Fluvial desplegó un operativo de salvamento marítimo de urgencia para poner a salvo a dos mascotas que habían quedado aisladas y sin vías de escape seguro.
El procedimiento se originó tras recibir alertas específicas sobre la localización de los animales. Conforme a los protocolos de acción dispuestos por la cúpula policial, los agentes abordaron una embarcación oficial y se dirigieron inicialmente hacia la Guardería Yapu Guazú. En dicho establecimiento náutico sumaron al navío a un ciudadano de 44 años de edad, quien actuó como baqueano y acompañó a la comitiva civil hasta el cuadrante exacto del río donde los caninos permanecían atrapados.
Maniobras a contrarreloj y traslado seguro
El despliegue operativo en territorio se concentró en una franja horaria crítica, desarrollándose de forma continua entre las 14:00 y las 16:00 horas. Las maniobras de aproximación requirieron extrema pericia por parte de los pilotos de la fuerza debido a las alteraciones de corriente provocadas por el comportamiento hídrico actual del río.
Al alcanzar la zona de riesgo, los uniformados lograron estabilizar y subir a bordo a los dos ejemplares:
• «Colincho»: Un perro mestizo macho, de aproximadamente un año de edad.
• «Negra»: Una hembra mestiza de porte mediano.
Una vez constatado que ambos ejemplares se encontraban estables, la patrulla emprendió el regreso hacia el muelle de la guardería de origen para brindarles asistencia inmediata en seco.
Resguardo definitivo y atención veterinaria
Al arribar a las instalaciones de la Guardería Yapu Guazú, los rescatistas formalizaron la entrega de los animales a los integrantes de la Fundación 4 Patitas, una organización no gubernamental de la región abocada a la protección y sanidad animal.
Desde la entidad voluntaria informaron que tanto Colincho como Negra ya reciben atención clínica preventiva, alimentación adecuada y el resguardo edilicio necesario mientras se evalúa su estado general de salud tras la exposición al agua. El procedimiento conjunto entre las fuerzas públicas y el tercer sector vuelve a encender las alarmas sobre el impacto directo que el avance del agua genera sobre la fauna doméstica en las áreas costeras.
