
La tensión gremial aumenta en la planta de la empresa Granja Tres Arroyos de Presidencia Roque Sáenz Peña. Dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT) Chaco y de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) se presentaron en el predio para respaldar a los empleados. Los sindicatos denunciaron un severo atraso salarial que afecta directamente el sustento de decenas de hogares locales.
La inspección en el lugar estuvo encabezada por Ángel Herrera, cosecretario general de UATRE, junto a Adrián Bellomi, delegado regional de la CGT Chaco. Ambos referentes sindicales dialogaron con el personal y constataron que un total de 48 familias continúan sin percibir sus ingresos correspondientes, una deuda que la firma arrastra desde el pasado mes de mayo debido a complicaciones operativas.
Sin respuestas de la gerencia
A pesar de la gravedad de la situación, los intentos de los representantes de los trabajadores por abrir una mesa de negociación con los directivos locales fracasaron. La administración de la firma no ofreció soluciones ni propuestas de pago inmediatas para destrabar el conflicto. «Lamentablemente, por parte de la empresa y de quienes están a cargo en la provincia del Chaco, no dan respuestas positivas a una necesidad tan básica como lo es afrontar los salarios de estas 48 familias», manifestó con preocupación Bellomi tras finalizar la recorrida.
Alerta por medidas de fuerza
Los gremios señalaron que la prioridad actual sigue siendo el diálogo formal. Sin embargo, advirtieron que la paciencia de los trabajadores tiene un límite y que el escenario de incertidumbre económica los obliga a endurecer su postura si las erogaciones no se regularizan con urgencia. «De ser necesario, veremos la posibilidad de llevar a cabo acciones para sensibilizar a quienes tienen la responsabilidad de velar por que estas familias cobren como corresponde», remarcó el líder de la CGT.
De persistir el silencio gerencial, las entidades sindicales adelantaron que avanzarán en el corto plazo con medidas de presión directa en las instalaciones para exigir el cumplimiento de los compromisos adeudados.
