Compartir

Un estudio de Colossus Lab proyecta escenarios hacia 2030. Concluye que, a igual ritmo de adopción que en Estados Unidos, el país registrará menos crecimiento económico y menos desempleo que la potencia norteamericana, pero la automatización se concentrará en los puestos profesionales.

El avance acelerado de la Inteligencia Artificial (IA) plantea un panorama disruptivo y singular para el mercado de trabajo en la Argentina. De acuerdo con un reciente informe técnico elaborado por la firma Colossus Lab, si el país adoptara esta tecnología al mismo ritmo de velocidad que los Estados Unidos, el impacto macroeconómico y laboral exhibirá dinámicas muy diferentes a las norteamericanas, concentrando la presión de la automatización en el segmento de los trabajadores más formales, mejor remunerados y con mayor nivel de calificación profesional.

El documento, titulado “Cómo resistirán los empleos en la Argentina tras el avance de la Inteligencia Artificial”, aclara desde su introducción que los resultados presentados no constituyen pronósticos cerrados, sino simulaciones estadísticas proyectadas hacia el año 2030. A través de estos modelos algorítmicos, el laboratorio analizó el comportamiento del Producto Bruto Interno (PBI), la evolución de los salarios reales y la tasa de ocupación bajo tres escenarios posibles de difusión tecnológica: modesto, sustancial y extremo, contrastándolos con una línea de tiempo base sin desarrollo de IA.

Menos crecimiento y menor desempleo que en EE.UU.

Una de las principales conclusiones del informe radica en la asimetría de los efectos estructurales entre una economía en desarrollo y una potencia global. Ante una misma tasa de inserción de la IA, la Argentina experimentaría menos crecimiento económico neto, pero, en contraposición, registraría menores índices de desempleo general que los proyectados para el mercado estadounidense.

Esta particularidad responde a la configuración de la matriz productiva local, donde las barreras de inversión y las características del tejido empresarial tienden a ralentizar la sustitución directa de mano de obra en sectores masivos.

El foco de la automatización: profesionales en la mira

A diferencia de las revoluciones industriales previas, que afectaron mayoritariamente a las tareas manuales y operativas de baja calificación, la IA generativa altera la pirámide del empleo calificado:

Puestos más expuestos: Los perfiles profesionales de sectores administrativos, financieros, de programación, legales y de gestión —caracterizados por salarios altos y condiciones de formalidad laboral— muestran la mayor tasa de sustitución o complementariedad por software de IA.

Segmentos protegidos por rezago: Los trabajos vinculados a servicios presenciales, oficios manuales y sectores con alta informalidad económica exhiben una mayor resistencia temporal al avance tecnológico, debido al costo relativo de implementar soluciones de automatización en esos entornos.

El desafío para los próximos años, concluye el análisis de Colossus Lab, exigirá que tanto las instituciones educativas como los esquemas de formación profesional apunten a la reconversión de habilidades en las clases medias y profesionales, garantizando que la IA funcione como un catalizador de productividad y no como un factor de desplazamiento salarial en el sector formal de la economía argentina.

Comentar con Facebook