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Mateo, de 13 años, padece distrofia muscular de Duchenne y tiene fecha de internación el próximo 7 de agosto. La obra social rechazó dar marcha atrás mediante carta documento y la familia iniciará acciones legales ante el inminente peligro de interrumpir el tratamiento.

El reconocido periodista deportivo chaqueño Hugo Mieres visibilizó a través de las redes sociales la desesperante situación que atraviesa junto a su familia. La obra social OSECAC Buenos Aires les notificó formalmente que, debido a una nueva reglamentación interna, dejará de cubrir los gastos médicos, controles y derivaciones de su hijo Mateo, de 13 años, en el Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, donde se atiende desde que tenía un año de vida.

Mateo convive con distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad poco frecuente, genética y sin cura, cuyo tratamiento es de alta complejidad y resulta vital para retrasar el avance de los síntomas y mejorar su calidad de vida. La obra social pretende trasladar la atención del menor a un centro propio, lo que obligaría a interrumpir el seguimiento del equipo médico del Garrahan, donde radica toda su historia clínica y los profesionales que conocen su evolución.

Cerrados a la negociación y amparo en marcha

Mieres explicó que, ante las primeras trabas, recurrieron a la vía legal enviando una carta documento. Sin embargo, la respuesta de la obra social fue negativa y ratificó que no financiarán ninguna práctica en el hospital público. «Nos dieron la mala noticia de que no van a dar un paso atrás. Vamos a seguir accionando en la Justicia, pero los tiempos nos apuran: el 7 de agosto Mateo tiene que estar en Buenos Aires para una internación en hospital de día», alertó el periodista.

El comunicador expuso el desgaste físico y emocional que esta burocracia genera en los hogares con pacientes crónicos. En este sentido, criticó que resoluciones administrativas dejen a una gran cantidad de niños a la deriva cuando la salud debería ser la prioridad absoluta.

Miers, además, remarcó que las familias que cuidan a personas con discapacidad no disponen del tiempo, el ánimo ni la energía para litigar de forma constante en los juzgados para que se les reconozcan derechos básicos.

Por otra parte, contó que decidió grabar un video aprovechando el alcance de su profesión para dar voz a cientos de reclamos aislados que ocurren en el país ante el silencio del sistema. “Es una locura lo que está pasando con la salud. Nadie dice nada”, reclamó. “Yo quizás que tengo un poquito más de visibilidad por mi trabajo elegí hacer un video para que se conozca la situación que estamos pasando, la desesperación que tenemos nosotros y un montón de familias respecto a esto que está ocurriendo hoy en día”, concluyó.

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