
Pablo Irurzun, especialista del Servicio Meteorológico Nacional, advirtió sobre el impacto de los 140 despidos y explicó cómo afectará el paro con interrupción de datos
El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional escala y suma preocupación. Este viernes habrá paro con «apagón informativo» tras confirmarse 140 despidos que, según denuncian los trabajadores, ya empiezan a resentir el funcionamiento de un organismo clave para la prevención y la seguridad.
Pablo Irurzun, trabajador del área de pronósticos inmediatos, explicó que los recortes golpean tanto a la sede central como a estaciones del interior, donde ya se anticipan dificultades para sostener tareas básicas. «Ya hay lugares donde el plan de trabajo se va a ver afectado» , señaló, y remarcó que el organismo venía funcionando con personal por debajo de lo necesario.
Según detalló, la planta mínima para garantizar un servicio adecuado ronda las 1.200 personas, pero hoy el número está por debajo de 800. «Eso significa que estamos casi 400 trabajadores menos de lo necesario. La calidad del servicio se va a empezar a deteriorar», advirtió.Ese deterioro, explicó, no es inmediato pero sí progresivo. La falta de personal impacta directamente en la recolección de datos, una pieza clave para los pronósticos y las alertas. «Hay estaciones que miden hace más de 100 años y ahora pueden dejar de tomar datos. Sin información, todo el sistema se degrada», resumió. En ese contexto, este viernes se llevará adelante una medida de fuerza que incluirá un «apagón informativo» entre las 5 de la mañana y el mediodía. Durante ese período no se publicarán pronósticos ni datos habituales en la web oficial, aunque se mantendrán las alertas por tratarse de un servicio considerado esencial.
El impacto no será menor. «En esa franja no va a haber información para vuelos. Ningún piloto despega sin datos meteorológicos, así que muchas operaciones se van a ver afectadas», explicó Irurzun.Además, cuestionó la forma en que se realizaron los despidos, que calificó como desprolija e irregular. «Hubo gente a la que le dijeron que estaba despedida y después no, y terminaron echando a otra persona. Fue un manejo muy raro», sostuvo. También puso el foco en la precarización laboral: «Hay trabajadores con más de 10 años en modalidad de contrato, algo que no debería pasar».
Fuente: Radio Libertad
