
El presidente de la Agencia de Inversiones expuso los alcances del Régimen de Incentivos a Nuevas Inversiones (RINI) enviado a la Legislatura. La iniciativa contempla estabilidad por 30 años, exenciones impositivas durante la etapa de inversión y créditos con tasas bonificadas para pymes y grandes proyectos.
El Poder Ejecutivo de la Provincia del Chaco busca acelerar el tratamiento de su programa de desregulación y estímulo económico. El presidente de la Agencia de Inversiones, Martín Poccard, expuso este martes los principales lineamientos del Régimen de Incentivos a Nuevas Inversiones (RINI), una ambiciosa estructura jurídica enviada a la Cámara de Diputados que aspira a atraer capitales privados, promover emprendimientos locales y expandir el mercado de empleo formal en el territorio provincial.
Durante su presentación, el funcionario remarcó que la propuesta fue diseñada para dar respuesta a demandas históricas del sector privado local, tras mantener mesas de diálogo con la Federación Económica del Chaco (FECHACO) y cámaras de comercio del interior.
Ante la inminencia del debate parlamentario, Poccard llamó a deponer los cruces partidarios: “Hemos lanzado el RINI pensando en el ciudadano chaqueño, por encima de cualquier color político. Necesitamos generar más empleo y, sin duda, esta es una herramienta que puede hacerlo posible”.
Reglas de juego claras por tres décadas
El corazón técnico del proyecto apunta a erradicar uno de los principales obstáculos señalados por los comerciantes y empresarios de la región: la incertidumbre regulatoria y fiscal. El titular de la Agencia de Inversiones detalló las garantías contempladas en la norma:
Estabilidad a largo plazo: El régimen ofrece un blindaje jurídico de 30 años de estabilidad para las inversiones que se radiquen bajo el programa.
Previsibilidad: El esquema cubre desde comercios de cercanía (como una tienda de ropa o un café) hasta grandes emprendimientos industriales. “El inversor tendrá la tranquilidad de que la Provincia no aparecerá un ‘martes 13’ a cambiar las condiciones o subirle los impuestos”, graficó Poccard.
Alivio fiscal y financiamiento blando
En términos impositivos y logísticos, el RINI prevé un fuerte acompañamiento estatal durante la fase inicial del desarrollo comercial, considerada la más crítica para la supervivencia de los proyectos:
Exenciones impositivas: Las empresas beneficiarias contarán con tasa cero en impuestos provinciales durante toda la etapa de ejecución de la inversión.
Tasas bonificadas: El Estado provincial intervendrá financieramente para facilitar el acceso al crédito bancario, bonificando varios puntos de la tasa de interés para abaratar el costo de capital de puesta en marcha.
El reclamo de consensos a la oposición
Al analizar el andamiaje político necesario para convertir el proyecto en ley, Poccard apuntó hacia el bloque del Frente Chaqueño y las demás bancadas opositoras, exigiéndoles madurez institucional a la hora de levantar la mano en el recinto.
“Hace falta una oposición responsable, que piense en el ciudadano chaqueño. Debemos dejar de lado el ‘futbolismo’ y el ‘riverboquismo’ en la política provincial para empezar a construir políticas públicas pensadas en la gente, en el empresario y en el crecimiento de la provincia”, sentenció el titular de la cartera de inversiones, manifestando su optimismo de que la norma sea incorporada al orden del día de la próxima sesión ordinaria de la Legislatura.
