
La investigación de CIPPEC detalla que quienes usan poco el coche pueden ahorrar hasta $3,64 millones anuales viajando con plataformas digitales. Además, midieron el impacto de la actividad: inyectó $1,15 billones a la economía y sostiene 14.000 empleos.
Moverse por las grandes ciudades del país dejó de ser un simple desafío logístico para transformarse en una rigurosa ecuación de finanzas personales. Las subas acumuladas en las pólizas de seguros, las patentes, las patentes vehiculares, los repuestos mecánicos y el combustible han elevado el costo de mantenimiento a niveles que fuerzan a los usuarios a recalcular sus prioridades de consumo. Bajo este panorama, el último documento presentado por CIPPEC puso cifras concretas a la discusión.
El análisis, que toma como caso testigo el mantenimiento ordinario de un vehículo compacto —sin computar el capital inicial de compra ni amortizaciones extraordinarias—, expone que el punto de equilibrio se sitúa exactamente en los 5.200 kilómetros anuales. Esto equivale a un desplazamiento de apenas 14,5 kilómetros diarios o unos 433 kilómetros mensuales. Para cualquier usuario que se encuentre por debajo de ese umbral de uso, el costo fijo de conservación supera ampliamente las tarifas variables del transporte tecnológico.
El mapa del ahorro y la conectividad urbana
El informe aporta ejemplos matemáticos contundentes para los automovilistas ocasionales. Quienes recorren una media de 1.500 kilómetros al año (viajes de fin de semana o trámites puntuales) podrían ahorrar hasta $3,64 millones de pesos anuales si deciden vender el coche, prescindir de los costos fijos y cubrir esos mismos trayectos mediante solicitudes de traslado digital.
Más allá del factor puramente económico para el bolsillo individual, la investigación de la ONG subraya el rol estructural que estas herramientas han asumido frente a los déficits del entramado de transporte tradicional:
• Integración periférica: El 41% de los viajes gestionados a través de las aplicaciones móviles conecta zonas urbanas que no poseen paradas cercanas de colectivos, trenes o subtes.
• Inclusión social: El 75% de los traslados registrados tiene su punto de origen o de destino final en barriadas catalogadas con niveles de vulnerabilidad socioeconómica media o alta, supliendo la falta de oferta de movilidad convencional.
Inyección billonaria en el Producto Bruto
La presentación, realizada en el Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires, sirvió también para auditar el peso de la economía de plataformas sobre las cuentas nacionales. El modelo econométrico de CIPPEC determinó que la actividad asociada a la aplicación DiDi Argentina inyectó un valor agregado bruto de $1,15 billones de pesos a la economía, lo que representó el 0,14% del PBI del país.
Este movimiento comercial dinamiza una cadena productiva periférica —estaciones de servicio, talleres mecánicos, compañías de seguros y telecomunicaciones— que contribuye a sostener de forma indirecta e inducida unos 14.000 puestos de trabajo en otros sectores, adicionales a las más de 500.000 personas que utilizan activamente la plataforma para complementar sus ingresos mensuales o como salida frente al desempleo. En un escenario económico de constante mutación, la movilidad urbana consolida su transformación: dejó de ser un simple bien de uso para convertirse en una decisión estratégica de administración del tiempo y del dinero.
