Día Mundial de las personas de Talla Baja: “No hay nada que festejar, hoy necesitamos más inclusión”, reflexionó Cacho Villasante

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Desde el 2013, cada 25 de octubre se conmemora en el mundo el día de las personas de talla baja en homenaje al nacimiento de Billy Barty, quien fundó la organización “Gente pequeña de América” en 1957 con el objeto de compartir información, experiencias y los desafíos que supone enfrentar esa condición. En este sentido, el reconocido periodista y locutor chaqueño, Oscar “Cachito” Villasante pidió adecuación de infraestructura y superar las barreras impuesta por la sociedad para lograr una mayor inclusión.

Se define como “persona de talla baja” a las personas con algún tipo de enanismo, de los cuales existen más de 300 tipos, la mayor parte desconocidos por la ciencia. En el mundo, uno de cada 25.000 niños son diagnosticados con acondroplasia, que es un trastorno genético del crecimiento de los huesos.

“Creo que no hay nada que festejar. Hoy necesitamos más inclusión”, consideró Villasante en contacto con radio Natagalá en referencia a este 25 de octubre. Si bien no existe un registro oficial de la cantidad de personas de baja talla en la provincia, Villasante aseguró que muchos “están escondidos detrás de la soberanía, del otro lado del terraplén porque al cruzar esos límites la sociedad los señala, se burlan y ellos lo único que necesitan es ser incluidos”.

“Cachito” es una persona muy querida y respetada en los medios de comunicación y también resulta una fuente de consulta y contención para familias que tienen algún integrante con esa condición. En este sentido, contó que “muchas mamás tiene miedo a la sociedad”, exponiendo así una marcada falta de sensibilización social para evitar el bullying y la discriminación. “Hay personas que no tienen un pase libre porque no se animan a cruzar esa barrera que le pone la sociedad”, agregó.

Más de 300 condiciones diferentes pueden causar enanismo. La acondroplasia es el tipo más común. Es un problema genético que afecta aproximadamente entre una en 15,000 a una en 40,000 personas. Hace que sus brazos y piernas sean cortos en comparación con su cabeza y tronco. También puede tener una cabeza más grande y un tono muscular débil.

La falta de adaptación de infraestructura es una de las falencias más recurrentes. Desde la Asociación Acondroplasia Argentina (Aconar) piden adaptar edificios, cajeros, transporte público y también la creación de un centro especializado para adultos, así como el Garrahan lo es para los niños, porque después de los 18 años, los pacientes y sus familias quedan a la deriva.

En este sentido, Villante pidió comenzar por las escuelas, con la adaptación de los inodoros, los mengitorios y los bancos. “Y después si seguí por el transporte público y demás infraestructura”, sugirió. Cachito entiende que para la real inclusión “falta mucho, pero creo que se tiene que lograr”, concluyó.

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