
El procedimiento fue ejecutado por la Guardia Urbana Municipal de Puerto Vilelas en el Barrio Ex Ferrocarril. Tras poner a salvo a los ejemplares silvestres, las autoridades confirmaron que iniciarán acciones legales bajo el amparo de la nueva ley provincial que castiga con dureza el maltrato animal.
Personal de la Guardia Urbana Municipal (GUM) intervino de urgencia en el Barrio Ex Ferrocarril para rescatar a dos ejemplares de tortuga silvestre que sufrían una grave situación de crueldad. Las especies nativas se encontraban atadas con cuerdas y colgadas de las ramas de un árbol, padeciendo asfixia, lesiones físicas y un cuadro de estrés extremo que ponía en riesgo sus vidas.
Al percatarse del arribo de la patrulla preventiva, los responsables de la maniobra —un grupo de menores de edad— se dieron a la fuga de forma inmediata. Los agentes de la GUM procedieron a desatar a los animales, verificar su estado de salud general y trasladados de forma segura hacia un hábitat natural adecuado para su preservación.
Acciones legales y responsabilidad parental
Frente a la gravedad del episodio, la Secretaría de Seguridad Pública, Vial y Ambiental de la comuna anunció una serie de medidas administrativas y judiciales que implica la presentación judicial correspondiente por la presunta infracción a las normativas de protección animal y preservación de la fauna silvestre. Además, los padres de los menores implicados serán citados formalmente a la comisaría local para abordar el hecho, garantizar la responsabilidad parental y concientizar sobre la gravedad de las acciones de sus hijos.
Por otra parte, las autoridades recordaron que las tortugas nativas cumplen un rol ecológico indispensable en el ecosistema regional, remarcando de forma tajante que los animales silvestres «no son juguetes ni mascotas».
El estreno de la Ley 4244-R
El caso cobra especial relevancia institucional debido a que se produce pocos días después de que el Poder Ejecutivo provincial promulgara la Ley 4244-R, norma aprobada por la Cámara de Diputados que modificó el Código de Faltas del Chaco para endurecer severamente los castigos contra el maltrato hacia los animales.
La nueva legislación santifica herramientas clave como los rescates de urgencia sin necesidad de una orden judicial previa, tal como ocurrió en este vecindario. Asimismo, para los casos considerados como actos de crueldad, la reforma prevé arrestos efectivos de hasta 180 días encausados en sede policial y multas económicas de carácter millonario que pueden superar los 18 millones de pesos, fijando un fuerte precedente para el cuidado de la fauna en todo el territorio provincial.
