
La investigadora de la UNNE, Silvia Noemí Sánchez, obtuvo el título de Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades. Su trabajo etnográfico expone cómo el modelo agroindustrial y el repliegue estatal moldean los «cuerpos de sacrificio» de niños y familias en las periferias urbanas de la provincia.
En un aporte académico fundamental para comprender las complejas realidades socioambientales y sanitarias del Nordeste argentino, la docente e investigadora de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Silvia Noemí Sánchez, obtuvo el título de Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Su tesis doctoral, defendida con una calificación de Sobresaliente con recomendación de publicación, aborda el impacto directo del modelo extractivista agrario sobre la salud de las infancias vulnerables.
La investigación, titulada “Los cuerpos del monocultivo”. La articulación de los agronegocios, la medicalización y los cuidados de las infancias con malnutrición en Presidencia R. Sáenz Peña, Chaco (2019-2024), demandó siete años de desarrollo. Contó con el respaldo de una beca de posgrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y el soporte del Programa de Terminalidad para Docentes Doctorandos. Sánchez se desempeña actualmente en la Facultad de Artes, Diseño y Ciencia de las Culturas (FADyCC) de la UNNE.
Etnografía en los CAPS: más allá de la lente biológica
El núcleo metodológico del trabajo consistió en un prolongado estudio de campo etnográfico llevado a cabo entre 2019 y 2024 en los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS) y en los barrios populares del cordón periférico de Presidencia Roque Sáenz Peña.
La tesis logra documentar la trastienda de los hogares y del primer nivel de atención médica, superando el frío análisis de las planillas estadísticas de pobreza.
El marco conceptual cruza de manera innovadora la sociología de los alimentos, la antropología médica crítica y las epistemologías feministas del sur con las teorías del biopoder de Michel Foucault, arrojando tres conclusiones críticas:
Cuerpos de sacrificio: La malnutrición infantil deja de ser un problema estrictamente biológico o individual para configurarse como el costo ecosocial que los niños y sus familias soportan en silencio ante el avance del agronegocio y la pérdida de la autonomía alimentaria.
Medicalización de la pobreza: Frente a la crisis estructural, el sistema de salud pública tiende a responder de manera abstracta mediante protocolos antropométricos (medición de peso y talla) y la entrega de «alimentos-medicamentos», omitiendo las condiciones reales de vida que determinan la salud de la población.
Microrresistencias femeninas: La investigación pone en primer plano el rol de las mujeres periféricas, quienes gestionan diariamente la escasez económica, sostienen las redes comunitarias de cuidado y despliegan estrategias de supervivencia frente a las asimetrías del modelo productivo y el repliegue de la asistencia estatal.
Reconocimiento y continuidad científica
La tesis fue dirigida por el doctor Luis Ernesto Blacha y co-dirigida por la doctora María Florencia Trentini. El tribunal evaluador —integrado por los doctores Juan Wahren, Aldana Boragnio y Andrea Szulc— asentó de forma unánime el pedido de edición del texto en formato de libro debido a su rigurosidad y relevancia situada en el territorio.
La flamante doctora continúa su labor científica integrada al proyecto de investigación «Conflictos, violencias y subjetividades. Estudios sobre las dinámicas de reproducción social en el NEA» de la Facultad de Humanidades de la UNNE, bajo la dirección del Dr. Marcelo Graciosi. Asimismo, forma parte del programa «I+D Soluciones alimentarias: Tecnologías, políticas y estrategias contra el hambre» del Instituto de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología de la UNQ (IECyT-UNQ), consolidando un puente de transferencia científica entre las aulas universitarias y las demandas de soberanía alimentaria del Chaco.
Fuente: Con información de Medios.Unne
