Misión Eco sumó el respaldo clave del CONICET para declarar Reserva Natural al Parque Caraguatá

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Científicos e investigadores del nordeste argentino avalaron el valor ecológico, hídrico y social del predio en Resistencia. La organización ambientalista busca frenar el impacto de intervenciones recientes y asegurar la protección legal definitiva de uno de los últimos pulmones verdes de la ciudad.

La organización socioambiental Misión Eco cosechó un fuerte e histórico respaldo institucional en su campaña para proteger el Parque Caraguatá. Científicos del CONICET Nordeste y de cuatro de sus institutos de investigación clave —el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL), el Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE), el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) y el Instituto de Investigación y Desarrollo en Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales (IIDTHH)— manifestaron formalmente su apoyo a las acciones de conservación urbana.

A través de una nota formal enviada a las autoridades de la Municipalidad de Resistencia, instituciones públicas y la ciudadanía, los investigadores del sistema científico nacional validaron la preocupación vecinal y de los colectivos verdes ante las recientes intervenciones y obras ejecutadas dentro del predio. En el documento, la comunidad científica dejó asentado el crítico valor hídrico, biológico, educativo y paisajístico que reviste el lugar.

Para Misión Eco, el aval técnico del CONICET marca un punto de inflexión estratégico en el conflicto. El objetivo principal de la organización es lograr que el Estado resguarde el predio bajo una figura legal estricta de conservación, proponiendo formalmente la categoría de Reserva Natural Urbana o un marco jurídico equivalente.

Los ambientalistas argumentan que el Parque Caraguatá funciona actualmente como un valioso relicto natural —un remanente de ecosistema original— atrapado en la trama urbana. Los motivos centrales detrás del pedido de máxima protección legal contemplan:

Biodiversidad: El espacio sirve de refugio permanente para numerosas especies de la flora y fauna nativas de la región chaqueña.

Servicios ecosistémicos: Desempeña un rol vital en la regulación del agua de lluvia, mitigando inundaciones y mejorando la calidad del aire local.

Espacio social: Ofrece un entorno único para el desarrollo de la investigación científica, la educación ambiental escolar y la recreación urbana responsable.

Más allá del documento de apoyo, los equipos de especialistas del CONICET manifestaron su total predisposición técnica para involucrarse de manera activa en el territorio. Ofrecieron sus capacidades para realizar relevamientos detallados de la biodiversidad local, ejecutar monitoreos ambientales rigurosos, guiar tareas de restauración ecológica y planificar el futuro del área bajo estrictos criterios participativos.

Desde Misión Eco señalaron que el actual escenario representa una oportunidad histórica para edificar consensos sólidos entre el municipio, el sector académico, las escuelas, los vecinos y las ONGs. La meta final, concluyeron, es consolidar un modelo de desarrollo para la capital chaqueña que integre el crecimiento urbano sin destruir el patrimonio natural de las futuras generaciones.

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