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Los fósiles de un Futalognkosaurus, de más de 90 millones de años, fueron encontrados en tierras pertenecientes a la comunidad Mapuche Paynemil.

Los restos de un dinosaurio que vivió hace alrededor de 90 millones de años, en el Cretácico Superior, fue hallado en las últimas horas en el lago Barreales, en Neuquén. Se trata de un Futalognkosaurus, que apareció muy cerca de donde en el año 2000 se habían descubierto fósiles de otro ejemplar de la misma especie.

El descubrimiento del Futalognko se realizó en tierras pertenecientes a la comunidad Mapuche Paynemil, cuyos integrantes apoyan el trabajo científico, informó el sitio LMNeuquén.

El paleontólogo Jorge Calvo y su equipo tienen ahora un trabajo contra reloj para retirar los huesos encontrados, porque la bajante del lago Barreales es la que permitió dejar al descubierto los fósiles, que volverán a quedar abajo del agua dentro de un mes, aproximadamente, según explicó el propio investigador.

Junto con Calvo trabajan los geólogos Federico Narváez y Gabriel Asencio, el técnico paleontológico Juan Mansilla y el colaborador Nicolás Fuentes, quienes están completando los estudios tafonómicos, algo parecido a lo que realizan los peritos forenses tras el hallazgo de un cadáver.

El fósil del Futalognko descubierto en el año 2000, en la misma zona. Foto LMNeuquén

Una de las hipótesis que se manejan es que el dinosaurio hallado esta semana sea la pareja de aquel que se descubrió hace 21 años a pocos metros de pareja. Pero el propio Calvo aclaró que los dinosaurios «no tienen sexo, al menos que haya una evidencia que lo confirme» y no se sabe a ciencia cierta si se trata de un macho o una hembra.

Otra hipótesis que sostuvo Calvo sostiene que tampoco se debería desestimar que los restos pertenezcan incluso a un «hijo» del primer Futalognko hallado, aunque, claro está, todavía faltan una serie de investigaciones y estudios para confirmar tales presunciones.

Lo que sí evidenciaron los trabajos del equipo es que el escenario en el cual se movía la familia de los Futalognko era la formación Portezuelo, que incluye a Barreales y a la zona del mismo nombre en cercanías de Cutral Co, en Neuquén.

En el Cretácico Superior, todo el territorio neuquino era similar a la selva de Misiones, con árboles de más de 40 metros de altura que requería a los saurópodos desarrollar los cuellos de largas dimensiones para alcanzar las hojas de las que se alimentaban. El Futalognko, se estima, medía unos 30 metros de largo.

La zona, según describe el mismo sitio local, era una auténtica tierra de gigantes, aunque también era suelo propicio para que hagan de las suyas los carnívoros megarraptors, cuyos huesos también se encuentran en Proyecto Dino, de la Universidad Nacional del Comahue, que cobró vida con el descubrimiento de finales del siglo pasado.

Futalognkosaurus, en lengua mapuche significa “el gran jefe o cacique de los dinosaurios”. La cadera del fósil hallado en el año 2000 fue la más grande del mundo preservada con 2,55 metros de ancho y su fémur midió casi 2 metros de largo.

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